Comprendemos que todavía el sustento
circula a través de diligencias sanguíneas
cuando se huele la filtración
de fermento en las entrañas,
y esa gana nasal de bodega
tensa los cilios del olfato por deseos
macerados en censura.
Antes del derrumbamiento
bostezamos sobre el andamio de la esencia,
perdemos letra y hacemos pie
en grietas de restauración.
Luego silencio y el alud ...
A media vida necesitamos cambiar el aire.
El pedaleo en escalada se detiene brusco y al deshacernos de la carga el giro en falso sacude todo el esqueleto.
Poema para redimir la segunda mitad: regular la carga, imprimir un nuevo ritmo y seguir en carrera.
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