Hay algo del esfuerzo por llegar
que es un chorro sucio de demora
en el agua pura de mis planes.
Algo que se posa en la silla del cráneo
cuando no tiene otro lugar
y huele a desazón.
Así hasta que el deseo lo bautice,
la voluntad enmiende su mesura
y se salga por la voz.
Pero si la oreja uterina que fuimos
no pasa al modo lengua,
algo con mordaza
toma asiento
y dibuja otra puerta.
Mucha espera en pasillo de hospital sentadita frente al cuadro de hacer silencio y esperando que alguien salga de la habitación o del consultorio. También el estilo docente de la época "¡García! se va a sentar a su banco en perfecto silencio". ¿Y las horas acumuladas en misa recibiendo la indicación: "tomamos asiento y hacemos silencio"?.
¡¡¡Esas son musas!!! otra que las hijas de Urano o Zeus.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu lectura y bienvenida a tus palabras